Las Navidades son unas fechas muy entrañables. Amor, paz, buen rollito … JA
Cualquier informatico sabe que cada navidad es nombrado “pringadillo oficial”.
A partir del dia uno de diciembre si eres informatico sabes que quedas designado como asesor tecnologico de un monton de gente que la mayoria de las veces ni siquiera recuerdas y que se autopresentan como colegas de toda la vida.
Y te toca lidiar con ellos, por que no te llaman sólo para pedir tu consejo, no, no te sacan de tu hogar para eso, que no te engañen, lo que ellos quieren es que tu le justifiques la pasta que se van a gastar en la ultima pollada que se les ha ocurrido.
Y tu que eres un pardillo de los de libro en vez de seguirles el rollo, que es lo racional, insistes en aconsejarle, es en ese momento cuando ellos que ven evaporarse su capricho en el horizonte, realizan la prodigiosa maniobra “esquiva del cuñao“, que viene a ser la siguiente:
“Pues mi cuñao, que es el tio que mas sabe de informatica, que lo se yo, me ha dicho que me compre eso (que casualmente es lo que yo quiero).”
Y tu te preguntas “y por que no has pringado a tu cuñao guapo?”
Se abren los cielos y la respuesta te llega inmediatemente entre villancico y villancico
No ha pringado a su cuñao por que el pardillo eres tu.
A partir de ese preciso instante sabes que estas jodida, ya te has enfangado, ahora hagas lo que hagas, acabas de adoptar un nuevo gadget, eres responsable de lo que le pase al cacharrito (aunque tu le aconsejases cualquier otra cosa), y solo lo vas a ver cuando toque arreglarlo.
Es bien sabido que en Navidad tambien se rompen todos los ordenadores, camaras digitales, impresoras y demas cosas que suenen de lejos a informatica (como telefonos moviles o lamparas de pie).
Y claro, como son los que adoptaste el año pasado por estas fiestas los tienes apadrinados (tu no querias pero te los encasquetaron) te toca “echarles un ojo”, a ver que les pasa.
Gran error. En estos casos debes derivarlos a una tienda especializada … en aguantarles, y recordarles que tu les aconsejaste cualquier otra cosa menos ese chisme.
Pero no lo haces y como eres la pardilla oficial aceptas una inocente invitacion a café, y como quien no quiere la cosa oyes, “ahi tienes el cafe ¿con leche? ah por cierto ¿recuerdas lo que me dijiste que me compara el año pasado? pues se ha roto”.
Ya esta, has caido, el cafe ni te lo ponen, y de nada importa que tu le aconsejaras que compraran cualquier otra cosa.
No hay salida, te toca pringar y arreglar el destrozo, y si por un casual se te ocurre decir “yo es que este chisme no lo conozco” (por ejemplo la lavadora, que como tiene pantalla le toca al informatico) te atienes al comentario oficial que todo pardillo como tu ha oido al menos una vez en su vida
“¿pero tu no eres informatico?”.
Y a ti te dan ganas de decir, no que va, lo que soy es gilipollas.
De todas formas la peor parte es la de detallito.
Ya te han cazado, te han hecho apadrinar un chisme, te han pringado hasta las cejas, te han demostrado una vez mas que eres una pardilla sin remedio ni cura posible, y llevas cinco horas intentando ver que han tocado (nada, nunca tocan nada) y viene la parte de fingida incomodidad:
“hay que ver que verguenza que llevas cinco horas aqui, pero bueno a ti te gusta, aunque no te preocupes que algun detallito te caera”.
En esos momentos te preguntas si esta persona, tambien le paga en detallitos al charcutero, al mecanico, al pintor …. pero no claro, el charcutero, elmecanico y el pintor no trabajan por amor al arte, a ti es que esto te gusta, ademas a traicion mola mas.
Asi que este año, me lo he propuesto en serio, no vuelvo a pringar, no pico ni una sola vez mas, se ha acabado.
Bueno quizas tarde en actualizar por que tengo unas cosillas pendientes de unos amigos, ya sabeís las fiestas los ordenadores ….