Entradas con la etiqueta ‘Viernes Literario’
Y nosotros, aquí en Wyzima, esperamos a que suceda un milagro, echamos el cerrojo a las puertas cada luna llena o atamos a los criminales a un palo delante del alcázar, contando con que la bestia se los coma y vuelva a su tumba.
- No es un mal método -sonrió el brujo- ¿Se ha reducido la criminalidad?
- Ni pizca.
Andrzej Sapkowski, El Último Deseo
Le dan muchos nombres: “La Crisis,” “Los Años Oscuros,” “La Plaga que Camina,” y también nombres más nuevos y de moda como “Guerra Mundial Z” o “Primera Guerra Z.” En lo personal me disgusta ese último título, pues sugiere una inevitable “Segunda Guerra Z.”
Max Brooks, Guerra Mundial Z
Es duro ser amable mientras luchas por tu vida, incluso cuando tu vida no vale gran cosa. Incluso cuando no eres más que un trozo de barro.
Gente de Barro, David Brin
No es que Kublai Kan crea en todo lo que dice Marco Polo cuando le describe las ciudades que ha visitado en sus embajadas, pero es cierto que el emperador de los tártaros sigue escuchando al joven veneciano con más curiosidad y atención que a ningún otro de sus mensajeros o exploradores.
Italo Calvino, Ciudades Invisibles
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo
Gabriel García Márquez, Cien años de soledad
Inauguro una nueva sección donde colocaré algunas lineas de un libro para despertar al posible lector el gusanillo.
Comienzo con Lolita de Vladimir Nabokov, no por ser mejor o mas importante que otros, si no por que siempre me han gustado las primeras lineas de esta obra, que hoy comparto con vosotros
“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas.
Mi pecado, mi alma.
Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes.
Lo.Li.Ta.Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos.
Era Lola con pantalones.
Era Dolly en la escuela.
Era Dolores cuando firmaba.
Pero en mis brazos era siempre Lolita”
